Una baja por ansiedad, depresión o estrés postraumático puede llegar a considerarse accidente de trabajo, pero no siempre. La clave está en demostrar que la lesión psicológica tiene una relación directa con un hecho ocurrido en el trabajo.
No basta con estar de baja y explicar que el origen está en el entorno laboral. Hay que probar qué ocurrió, cuándo ocurrió, cómo afectó a la persona trabajadora y por qué la incapacidad temporal deriva de ese episodio.
Esta cuestión es muy importante cuando la baja se ha reconocido inicialmente como enfermedad común y la persona trabajadora considera que debería tratarse como contingencia profesional.
Tambien te puede interesar: Extensión objetiva de la hipoteca: qué bienes quedan afectados cuando firmas una hipoteca
En Creditaria Estudio Legal podemos revisar tu caso, estudiar la documentación médica y laboral, y valorar si existen argumentos para solicitar o impugnar la determinación de contingencia.
Qué es una contingencia profesional
Una contingencia profesional es aquella que deriva del trabajo. Puede tratarse de un accidente laboral o de una enfermedad profesional, según el caso.
Cuando una baja se reconoce como contingencia profesional, las consecuencias económicas y de protección pueden ser diferentes para el trabajador. Por eso muchas veces se inicia un procedimiento de determinación de contingencia ante el INSS.
La discusión suele estar en una pregunta concreta:
¿La baja deriva realmente del trabajo o de una enfermedad común?
La ansiedad también puede ser lesión laboral
El accidente de trabajo no se limita a golpes, caídas o lesiones físicas. También puede incluir daños psicológicos, como ansiedad, depresión o estrés postraumático, si tienen origen laboral.
Por ejemplo, podría estudiarse como accidente de trabajo una baja derivada de:
- una agresión sufrida en el trabajo;
- amenazas durante la jornada;
- un episodio traumático con clientes, pacientes o usuarios;
- un conflicto grave en el centro de trabajo;
- situaciones de violencia externa;
- acontecimientos súbitos ocurridos durante la prestación de servicios.
Ahora bien, debe probarse bien.
Qué exige la jurisprudencia
Los tribunales suelen exigir varios elementos:
- que exista una lesión o patología;
- que el trabajador estuviera prestando servicios;
- que el hecho ocurriera en tiempo y lugar de trabajo;
- que exista relación causal entre el hecho laboral y la baja;
- que los informes médicos conecten de forma clara el episodio con la incapacidad temporal.
Si falta esa conexión, la baja puede mantenerse como enfermedad común.
Una sentencia del TSJ de la Comunidad Valenciana
La Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana nº 1745/2021, de 25 de mayo, analizó el caso de una médica de atención primaria que inició una baja tras una actuación realizada durante una guardia.
La trabajadora alegaba que la incapacidad temporal derivaba de esa intervención profesional. Existían informes médicos que recogían ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático.
Sin embargo, el tribunal acabó dando la razón a la Mutua. ¿Por qué? Porque entendió que no se había acreditado suficientemente el nexo causal entre el episodio laboral y la baja.
La sentencia destaca que la supuesta agresión verbal o abuso de autoridad aparecía como “presunta” o “supuesta”, pero no como hecho probado. También tuvo en cuenta antecedentes médicos previos de la trabajadora, como fibromialgia, fatiga crónica y lumbalgia anterior.
El mensaje es claro: no basta con que exista malestar psicológico después de un episodio laboral. Hay que probar el hecho causante y su relación con la baja.
Qué pruebas ayudan en estos casos
Si una persona trabajadora entiende que su baja por ansiedad o estrés debe considerarse laboral, conviene reunir:
- parte o comunicación de accidente de trabajo;
- informes médicos de urgencias, atención primaria o salud mental;
- informes de prevención de riesgos laborales;
- testigos del episodio;
- correos, mensajes o comunicaciones internas;
- denuncia, si hubo agresión o amenaza;
- informes de empresa o investigación interna;
- documentación que acredite que la sintomatología aparece tras el hecho laboral;
- ausencia o relevancia de antecedentes médicos previos.
Cuanto más clara sea la prueba, más opciones habrá de defender la contingencia profesional.
Qué hacer si la baja se reconoce como enfermedad común
Si el trabajador considera que la baja tiene origen laboral, puede solicitar una determinación de contingencia ante el INSS.
Este procedimiento permite discutir si la incapacidad temporal debe calificarse como común o profesional.
Es importante actuar con documentación médica y laboral bien ordenada. Una solicitud genérica, sin pruebas, puede ser desestimada.
Cuándo consultar con un abogado laboralista
Conviene consultar si has sufrido un episodio grave en el trabajo y después has iniciado una baja por ansiedad, depresión, estrés postraumático o dolencia física relacionada.
También si la Mutua rechaza el origen laboral, si el INSS declara la contingencia común o si tienes informes médicos que vinculan tu estado con un hecho ocurrido en el trabajo.
En Creditaria Estudio Legal tenemos los mejores abogados laboralistas que pueden estudiar tu caso.

